Cuando nos sentimos muy cargados, andamos cargando en nuestro campo energético un montón de energías de las que no somos del todo conscientes. Y una manera de limpiar esas energías es a través del baño con agua de sal.
Si vivís cerca de la playa o estás en la playa, podés aprovechar para hacerlo en el mar — sumergiéndote, metiendo la cabeza por completo. Podés estar flotando, y con eso sería suficiente. Pero los que no tenemos esa posibilidad, funciona súper bien hacerlo en casa.
¿Cómo lo hacemos? Vamos a llenar una palangana con agua — puede ser fría o caliente. Ponés unos 3 puños de sal gruesa, sal marina, no sal refinada. La mezclás bien y la dejás a un lado.
Te bañás como lo hacés usualmente, pero tratá de bañarte en presencia — ser consciente de que estoy limpiando mi cuerpo físico. No somos solamente cuerpo físico — somos cuerpo emocional, espiritual, etcétera. Entonces nos bañamos en presencia: agua, jabón, champú.
Luego cerrás la ducha y te volcás esa palangana completa con el agua de sal desde la cabeza. Las personas que tienen un poquito más desarrollada la percepción van a sentir en el momento cómo cosas se sueltan.
Esa aguita te la dejás — no te la enjuagás. La sal, que es poderosa, va a hacer su efecto. Te volvés a bañar al día siguiente, preferiblemente. Hacelo — y me contás.
Soy Marianella Núñez de Canalización Espiritual CR y te envío un fuerte abrazo de luz.
